Dando vueltas rodeado de azul turquesa. Si aquí no se encuentra la paz es que el viento alborota tus ideas. El placer se encuentra entre las rocas que escudan arenas blancas mientras las olas se llevan todos tus dolores, todos tus pensamientos y heridas. Grita y canta en la soledad de los caminos y sueña con quien siempre has querido ser. Mientras recojas conchas recuerda que tu cascarón humano aquí se ha roto para que puedas vibrar con todas las emociones que se ocultan en tu interior, agazapadas en las sombras esperando salir. El sol, la tierra, el viento, las nubes y el mar. Elige uno de tus elementos favoritos y regocíjate en el sabor de la existencia.
viernes, 20 de noviembre de 2009
La suavidad de mis manos es algo que no podrás olvidar nunca más en la vida. Ni como te miran mis ojos, que sabes lo que buscan. Disfrutas de mis labios y mi lengua te dice como jugar con ella. Quítame la ropa, sabes que ahora estorba, y permite que mi piel te bese allá por donde pase. Una sola palabra rompería la perfección de este cristal, así que habilita la boca para otros quehaceres porque la vas a necesitar cuando mis muslos empiecen a resbalar con los tuyos. Y mis manos, las mejores exploradoras, reciben respuestas, señales de vida a lo largo de todo tu cuerpo. Mis dedos son delicados, suaves, pero tienen tanta intensidad como amores han habido en la humanidad. Resbalan y resbalan tras un beso y otro beso. Ven a arder conmigo porque la hoguera siempre fue reservada para los mejores. ¿Cuántas veces has jugado con fuego?
Te estoy buscando. No hay desierto lo suficientemente seco y vacío, igual que no hay océano profundo y ancho. Si hay un camino para llegar a ti lo encontraré aunque no haya pasado nunca antes un ser humano. Me moveré por instinto. No tengo ningún mapa, solo el rastro que deja tu aroma, que una vez me envolvió y nunca más lo olvidé. No me voy a permitir alimentarme de lágrimas y remordimientos por no haber salido en tu búsqueda mucho antes. He decidido que el mundo es muy pequeño y levantaré todas las piedras, peinaré montañas y valles, me reconfortaré cada vez que escuche tu nombre en el eco de mi voz. No puedo permitirme perderte. No esta vez. Dejaré mi piel en todos los rincones del planeta para que si los encuentras sepas que te busco.
Ya estoy aquí
Ya estoy aquí. Mis huesudas manos se desplazan por tu cuerpo y tu mente para calmar toda tu agitación interior. Te llevaré a un sitio escondido que ni siquiera olfateabas que existía. El sosiego y la protección me fueron para tu deleite, para que cierres esos ojos que me miran extrañados. He venido para que veas que el mundo sigue girando aunque a veces no te des cuenta. Que la vida es un proceso imparable en el que no te puedes permitir saludar al demonio. Mi misión está muy clara: Quiero ser el sedante que te haga olvidar que algún día te perdiste en las tinieblas. Vas a ver todo lo malo que llevas dentro. Se manifestará para que la veas por última vez, para que le mires a los ojos y no tengas miedo nunca más. Lameré tu corazón dañado y así no te dolerá darte cuenta de que el error más grande de tu vida ha sido no haberte cruzado antes en mi camino. Pero no te preocupes. Ya estoy aquí
París gris
Llueve en París. El agua cae de una forma más triste que en otros lugares. Será por las malas noticias y los tristes acontecimientos ocurridos por la calle. Puede ser también por el cansancio provocado por la ciudad, que como todas las ciudades grandes agota a susu habitantes. Ventana a un patio interior y una ténue luz ciertamente mortecina que entra por ella. Es todo tan europeo que da igual dónde te encuentres. París es preciosa pero pide juventud y dinero de forma vampírica. Es una trampa humana. Es la belleza que atrapa dentro de su efímera existencia. París provoca adicción y crea necesidades y al mismo tiempo que te hace soñar te recuerda que como humano eres invisible e inservible. Porque ella, con una risotada de vieja dama, demuestra que va a seguir viva mucho tiempo más. París, vieja y gris, urbe magnánima y capital de referencia, pero a pesar de tu máscara estás podrida. Aunque a pesar de todo, tu embrujo sigue conquistando al mundo.
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